30 agosto, 2026 12:28 pm

¿EL KIRCHNERISMO ES GOLPISTA EN SANTA CRUZ? CUATRO ANTECEDENTES: DEL VAL, ACEVEDO, CANTÍN Y PERALTA

La política santacruceña está atravesada por una pregunta que vuelve una y otra vez cada vez que la provincia atraviesa momentos de tensión institucional: ¿existe una lógica de poder dentro del kirchnerismo que termina promoviendo el desgaste de quienes dejan de responder a su conducción política?

No es una discusión nueva ni una acusación surgida al calor de la coyuntura. Por el contrario, forma parte de un debate que atraviesa más de tres décadas de historia provincial y que tiene nombres propios: Ricardo Del Val, Sergio Acevedo, Raúl Cantín y Daniel Peralta.

Cada uno de esos dirigentes vivió circunstancias distintas. Cada proceso tuvo sus particularidades políticas, económicas e institucionales. Sin embargo, todos comparten un elemento en común: en algún momento quedaron enfrentados a sectores del poder kirchnerista y terminaron atravesando procesos de fuerte desgaste político.

El caso Del Val

Uno de los antecedentes más citados es el del exgobernador Ricardo Del Val. Su caída marcó un punto de inflexión en la historia política de Santa Cruz.

El libro «La deposición de Del Val y el ascenso de Kirchner», elaborado por investigadores de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, reconstruye el complejo escenario de finales de los años ochenta. La provincia atravesaba una profunda crisis fiscal, conflictos gremiales, protestas y una creciente disputa por el poder dentro del propio oficialismo.

La destitución de Del Val terminó modificando el mapa político provincial y abrió el camino para el ascenso de Néstor Kirchner, quien pocos años después llegaría a la Gobernación para iniciar un ciclo político que dominaría Santa Cruz durante más de tres décadas.

La renuncia de Acevedo

Muchos años después, otro dirigente surgido del propio kirchnerismo protagonizó una crisis política que todavía genera interrogantes.

Sergio Acevedo asumió la gobernación en 2003 con el respaldo del entonces presidente Néstor Kirchner. Sin embargo, las diferencias políticas comenzaron a aparecer rápidamente.

En 2006 presentó su renuncia y con el paso de los años habló públicamente sobre presiones, condicionamientos y dificultades para ejercer plenamente la autoridad que le había otorgado el voto popular.

Para muchos analistas, su salida representó uno de los ejemplos más claros de las tensiones que podían generarse cuando un dirigente intentaba construir autonomía frente a la conducción política dominante.

Peralta y la pelea con La Cámpora

Daniel Peralta también protagonizó una larga confrontación con sectores del kirchnerismo.

Durante buena parte de su gestión denunció públicamente que La Cámpora y otros sectores del kirchnerismo duro trabajaban para debilitar su gobierno. Las diferencias políticas dejaron de ser privadas para convertirse en una disputa permanente que ocupó la agenda pública durante años.

Peralta llegó incluso a cuestionar abiertamente las operaciones políticas impulsadas desde su propio espacio y sostuvo en numerosas oportunidades que existían sectores interesados en condicionar su gestión.

Las tensiones fueron una constante hasta el final de su mandato.

La caída de Cantín

El cuarto antecedente es el del exintendente de Río Gallegos, Raúl Cantín.

Su gestión estuvo marcada por conflictos gremiales, problemas administrativos y una creciente crisis política que terminó derivando en su suspensión y posterior destitución.

Más allá de los errores propios de gobierno, el proceso también estuvo acompañado por fuertes disputas internas dentro del peronismo y por movimientos políticos que terminaron acelerando el final de una gestión elegida por el voto popular.

Hasta hoy, aquel episodio sigue siendo recordado como uno de los momentos de mayor conflictividad institucional en la capital provincial.

Una pregunta que sigue vigente

Por supuesto, ningún proceso histórico puede analizarse de manera lineal. Del Val, Acevedo, Peralta y Cantín atravesaron contextos diferentes y enfrentaron problemas propios de cada época.

Sin embargo, la reiteración de episodios de desgaste, desplazamiento o crisis que afectaron a dirigentes enfrentados con sectores del kirchnerismo alimenta una pregunta que sigue presente en la política santacruceña.

¿Se trata simplemente de coincidencias históricas? ¿O existe una forma de construcción política donde quienes dejan de alinearse con el poder central terminan siendo objeto de operaciones de desgaste?

Las respuestas pueden variar según la mirada política de cada uno. Lo que resulta indiscutible es que la historia provincial ofrece antecedentes suficientes para sostener el debate.

Desde la caída de Del Val hasta los conflictos que atravesaron Acevedo, Peralta y Cantín, Santa Cruz acumula episodios que obligan a reflexionar sobre la relación entre poder, instituciones y democracia.

Porque la historia no siempre se repite de la misma manera. Pero muchas veces deja señales que vale la pena recordar.

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